En sólo cuatro horas estaré viajando a Palenque, llevo dos libros. Antología del cuento triste y la poesía completa de José Carlos Becerra. Parece que todo estará bien, veré a gente muy querida en la comunidad Tzeltal de mis amores en el corazón de la selva lacandona. Estaré con dos de mis primas más entrañables y un enorme compadre. Sin embargo hoy estoy triste. No por soledad ni silencio, no por falta de amor o caricias, no por las causas que a muchos suelen atacar. Estoy triste porque está bien un día levantarse y estar triste. La tristeza es un estado delicioso, las cosas se ven con más profundidad y comprensión. Estoy triste y en unas horas estaré en la selva. Pasaré mi cumpleaños 27 ahí, lejos de la tecnología y la comida chatarra que tanto mal me ha hecho. Unos días después viajaré el viernes 18 a Cancún para encaminarme a Buenos Aires, una ciudad tan anhelada como en su tiempo lo fue París. Estaré ahí casi dos meses y lleno de proyectos y viajes y fraternidades indescriptibles. Lo curioso del destino. Volaré en LAB la línea aerea de Bolivia. Estaré cinco horas en Santa Cruz un lugar que quise conocer desde mi primera estancia en Bolivia. Es curioso digo, como los nombres a uno le significan todo el peso de su historia, la historia de uno quiero decir. Al mismo tiempo Bolivia no duele y es como en esta ocasión (curioso también) en mi vida, un puente, una escala para cambiar un avión a tierras más propicias a nombres nuevos que significarán nuevas vocaciones para el alma. Saludos amigos de todos los lugares, amigas de todos los tiempos, amores imborrables, hermanos, hermanas. Saludos. Este es un buen día donde pienso casi en todos. Estoy triste y es un buen día. EStemos tristes y querrámonos más. Hasta entonces...
Gerardo Arturo
jueves, junio 10, 2004
lunes, junio 07, 2004
Desde Playa Progreso un poeta brinda así nomas porque es de madrugada
La carta que aparece bajo este post la puse a propósito de un evento cercano. El viernes 11 de Junio es mi cumpleaños. Llegaré a la inquietante edad de 27. Haciendo cuentas, he perdido más tiempo del que he aprovechado. Lo digo en general. Porque eso de aprovechar es relativo. Esto me recuerda una línea de Entrecruzamientos recordando a Proust: "Los únicos paraísos son los perdidos" (algo así). Y bien hay un punto en mi vida, no sé cuál exactamente, en que los paraísos parecen haberse perdido para siempre. Eso creía. Lo infinito, a veces, me quiere decir que no es así. Hoy son días más claros, más llenos de esperanza. Eso no significa haber recuperado por completo la luz pero al menos sé que la teoría Cortazariana del Me caigo y me levanto cuando uno se hace viejo, es más certera. Hoy me levanto. Tampoco hay que imaginar que todo está resuelto o que toda esta aparente euforia viene por cumplir años. No. Tiene, para mi fortuna, motivos más profundos. Hablé con mi primo Guillermo. Hoy cumplió 37. De alguna manera nos conectamos con el sentimiento de los paraísos perdidos al mismo tiempo que reconocimos que no todo estaba en ruinas. Hace ya varios meses le dije a Urumi (un seudónimo para cuidar su intimidad) que nuestro rompimiento marcaba dos fases distintas, por un lado yo inauguraba su juventud, por otro, ella cerraba la mía. Juventud no en un sentido físico sino moral, mental y espiritual. Era cierto. Hoy, aunque más lejos de lo mejor de mí, aprendo que una de las mejores virtudes del hombre es no dejarse abatir por las causas del mundo. Como dice Don Juan Matus (en el libro Las enseñanzas de Don Juan de Castaneda, p.32) El mundo de todos los días jamás puede tomarse como algo personal que tiene poder sobre nosotros, como algo que puede crearnos o destruirnos, porque el campo de batalla del hombre no está en su lucha con el mundo que lo rodea. Su campo de batalla está sobre el horizonte, en un área que es impensable para el hombre común, el área donde el hombre deja de ser hombre.
Todo esto para comunicarles que cumplo años y si quieren hacer una fiesta virtual y etilizarse a mi salud estará bien. Si quieren mandar regalos, cheques, libros u otros objetos o sujetos, serán bienvenidos. Por cierto parece que estaré viajando a Argentina en unos 12 días, tal vez 18. He visto que gente de la Argentina, de Chile y Uruguay visita esta página. Tal vez podríamos vernos y tomarnos unos vinitos o unos mates por allá. Dejen sus correos para ponernos en contacto. Abrazo a las (los) que batallan en el horizonte.
Gerardo Arturo
PD- Ganaron los Pumas y murió Reagan. Motivos unos para festejar y otros para reflexionar. Yo no sé a quién le duele Reagan pero estoy seguro que varios muertos latinoamericanos le estarán pasando sus facturas, ahí, del otro lado del silencio.
Todo esto para comunicarles que cumplo años y si quieren hacer una fiesta virtual y etilizarse a mi salud estará bien. Si quieren mandar regalos, cheques, libros u otros objetos o sujetos, serán bienvenidos. Por cierto parece que estaré viajando a Argentina en unos 12 días, tal vez 18. He visto que gente de la Argentina, de Chile y Uruguay visita esta página. Tal vez podríamos vernos y tomarnos unos vinitos o unos mates por allá. Dejen sus correos para ponernos en contacto. Abrazo a las (los) que batallan en el horizonte.
Gerardo Arturo
PD- Ganaron los Pumas y murió Reagan. Motivos unos para festejar y otros para reflexionar. Yo no sé a quién le duele Reagan pero estoy seguro que varios muertos latinoamericanos le estarán pasando sus facturas, ahí, del otro lado del silencio.
Arqueología de la oscuridad (carta de una época casi lejana)
En realidad más que invitación a ver el amor de una u otra forma es contarte mi experiencia, he conocido a fondo la poligamia y créeme Ana, no me ha hecho feliz, no digo que la monogamia lo haga, pero al menos debo darle una oportunidad. Ahora lo que sí quiero decir es que realmente en esto del amor se pierde inevitablemente y al mismo tiempo se abren ciertas puertas hacia el sentido. Creo que el amor no es un destino sino un puente, eso creo, pero he creído también muchas cosas que se han ido derrumbando. Vivir tan deprisa cobra sus cuotas, uno llega a mi edad un poco ajado, como si por alguna grieta se hubiera escapado toda la sangre, o al menos una gran parte. A veces quisiera saber menos, vivir en un metro cuadrado del mundo; con saber me refiero a esa intensidad, a esa caída en la duda inmóvil. Pero eso es a veces, porque aún, y desde siempre, algo así como una marejada se alimenta pecho adentro y quiere salir y me dice: Atrévete, la vida aún tiene más que darte, esto sólo ha sido un prepararse para algo más grande; algunos optimistas lo llaman misión otros sentido, yo aún no sé cómo llamarlo. Cuando quiero hacer el amor la vida me da sexo y así, total que hace tiempo, mientras una mujer se entregaba a mí (más con placer que con amor y esa es una buena forma de la entrega) yo divagaba, yo preguntaba por mi espíritu y nadie contestó, y coger y hacer el amor y sexo, eran sinónimos de una misma soledad, la soledad del templo, la nada incomprensible, aquella nada del cuento del mendigo que leí en Cuerpos Sucesivos de Manuel Vicent.
Dice algo así:
Un mendigo es llevado al jeque para ser juzgado.
El jeque le pregunta quién eres
soy más que el jeque, contesta el mendigo
Si eres más que el jeque entonces eres el emir
Soy más que el emir
Si eres más que el emir eres el califa
Soy más que el califa
Pues más que el califa sólo es Dios y Nada es más que
Dios, replica el jeque enfurecido.
¿Nada? Así es soy Nada.
Y bueno ese es el cuento. Y esa es la nada de este relato. Mi oscuridad (mi nada) es aún misteriosa. Ser más que Dios es precisamente la ausencia de poder, la calma eterna, no la de la muerte sino la de la vida. Qué sé yo Ana, sólo quiero decirte que mis verdades sólo son conjeturas y entre más experimento más caigo en el extravío de las bifurcaciones. Y en el abismo del cuerpo de una mujer a la que llamaré Odette(para mantener su anonimato) yo descubría que incluso la palabra sexo estaba un poco empolvada en mis ruinas y vi como una gran luz termina siendo una chispa que a veces quema por inercia. Todo esto es cierto, pero al mismo tiempo es una conjetura. El problema es saber donde empieza Arturo y donde el que ahora escribe, no somos los mismos, Arturo es un ser contradictorio y difuso, yo cargo con sus facturas, sufro su dolor y bebo de su acierto, también si el polvo lo permite, intento pronunciar la vida y ayudarlo a él, tan incapaz, a veces, de soñar.
Hasta entonces...
Yo
Dice algo así:
Un mendigo es llevado al jeque para ser juzgado.
El jeque le pregunta quién eres
soy más que el jeque, contesta el mendigo
Si eres más que el jeque entonces eres el emir
Soy más que el emir
Si eres más que el emir eres el califa
Soy más que el califa
Pues más que el califa sólo es Dios y Nada es más que
Dios, replica el jeque enfurecido.
¿Nada? Así es soy Nada.
Y bueno ese es el cuento. Y esa es la nada de este relato. Mi oscuridad (mi nada) es aún misteriosa. Ser más que Dios es precisamente la ausencia de poder, la calma eterna, no la de la muerte sino la de la vida. Qué sé yo Ana, sólo quiero decirte que mis verdades sólo son conjeturas y entre más experimento más caigo en el extravío de las bifurcaciones. Y en el abismo del cuerpo de una mujer a la que llamaré Odette(para mantener su anonimato) yo descubría que incluso la palabra sexo estaba un poco empolvada en mis ruinas y vi como una gran luz termina siendo una chispa que a veces quema por inercia. Todo esto es cierto, pero al mismo tiempo es una conjetura. El problema es saber donde empieza Arturo y donde el que ahora escribe, no somos los mismos, Arturo es un ser contradictorio y difuso, yo cargo con sus facturas, sufro su dolor y bebo de su acierto, también si el polvo lo permite, intento pronunciar la vida y ayudarlo a él, tan incapaz, a veces, de soñar.
Hasta entonces...
Yo
domingo, junio 06, 2004
Texto encontrado en una servilleta posiblemente de Febrero
Una casa a la orilla del mar
Recuerdas Matilde que soñamos con isla negra, con poner en cada pared un retrato de nosotros y los lugares y las caricias. Que veríamos como del mar llegaban muebles y mascotas; pretextos para decorar el portón y el patio donde aprenderíamos a quedarnos solos y completos con la vida dejada fuera de las puertas de la casa. Qué par de viejos Matilde, vestidos con poca ropa, imaginando los mundos que nos gustaría vivir de nuevo y serían parte de un presente muy cerca del final y sabríamos que de eso se trata la eternidad. Tus manos, cómo serían tus manos, ya torpes y engañosas, doliéndote en el ánimo por tirar las cosas, la taza llena de leche o un florero ya muy viejo. Nos reiríamos porque nos hemos vuelto un par de inútiles que escriben poesía y toman fotos de puertas cerradas y viejas.
Qué podríamos darle al mundo, sino esa imagen torcida del amor, yo qué sé, imagino muy poco para darle al mundo que no sean las palabras salidas de tu cuerpo y tus besos. Confío en seguir amándote poro a poro. Te das cuenta, algún día se irán cerrando nuestros poros y pidiendo auxilio, venados heridos, oxígeno, tómame la presión, tómame, Matilde, por sorpresa, corta una hoja de un árbol y explícame los folículos, yo no entiendo esas cosas lógicas de tu mundo. Dime por qué insistes en decir: la luz es vibración, el universo tiene una explicación perfecta. Yo te digo que la luz es simplemente luz, no tenemos que explicarla para iluminarnos, el universo es una metáfora, el amor también lo es, tú y yo, posiblemente seamos otra forma de la luz y a horas más lejanas estaremos volcados a la sombra. Quiénes somos tú y yo, quién forma esa dualidad incompleta, porque en el tú y yo caben sólo dos, en cambio en el tú y yo cabe todo, porque es distinto, hay recipientes y hay esferas. Mi metáfora es la esfera. ¿Cuál es la tuya Matilde? ¿Cómo defenderás una metáfora más de miel que tu cuerpo o tu boca diciendo palabras cotidianas, tengo hambre, metámonos al mar, qué escribes? Ah tengo tantas preguntas, tanta paja que hacer montones. Tanto silencio y el mar -me he vuelto tan amigo del mar, sobre todo por las noches cuando nos quedamos él y yo quejándonos de insomnio- y la casa y hasta los muebles que ayer llegaron durante la tormenta, tengo todo eso y me haces falta. Matilde, dime por qué puerta tengo que salir para encontrarte; el mar, tanto silencio, la puerta está cerrada, creo que por fin, estoy sintiendo ganas de soñar. Hasta mañana que ya es hoy.
Recuerdas Matilde que soñamos con isla negra, con poner en cada pared un retrato de nosotros y los lugares y las caricias. Que veríamos como del mar llegaban muebles y mascotas; pretextos para decorar el portón y el patio donde aprenderíamos a quedarnos solos y completos con la vida dejada fuera de las puertas de la casa. Qué par de viejos Matilde, vestidos con poca ropa, imaginando los mundos que nos gustaría vivir de nuevo y serían parte de un presente muy cerca del final y sabríamos que de eso se trata la eternidad. Tus manos, cómo serían tus manos, ya torpes y engañosas, doliéndote en el ánimo por tirar las cosas, la taza llena de leche o un florero ya muy viejo. Nos reiríamos porque nos hemos vuelto un par de inútiles que escriben poesía y toman fotos de puertas cerradas y viejas.
Qué podríamos darle al mundo, sino esa imagen torcida del amor, yo qué sé, imagino muy poco para darle al mundo que no sean las palabras salidas de tu cuerpo y tus besos. Confío en seguir amándote poro a poro. Te das cuenta, algún día se irán cerrando nuestros poros y pidiendo auxilio, venados heridos, oxígeno, tómame la presión, tómame, Matilde, por sorpresa, corta una hoja de un árbol y explícame los folículos, yo no entiendo esas cosas lógicas de tu mundo. Dime por qué insistes en decir: la luz es vibración, el universo tiene una explicación perfecta. Yo te digo que la luz es simplemente luz, no tenemos que explicarla para iluminarnos, el universo es una metáfora, el amor también lo es, tú y yo, posiblemente seamos otra forma de la luz y a horas más lejanas estaremos volcados a la sombra. Quiénes somos tú y yo, quién forma esa dualidad incompleta, porque en el tú y yo caben sólo dos, en cambio en el tú y yo cabe todo, porque es distinto, hay recipientes y hay esferas. Mi metáfora es la esfera. ¿Cuál es la tuya Matilde? ¿Cómo defenderás una metáfora más de miel que tu cuerpo o tu boca diciendo palabras cotidianas, tengo hambre, metámonos al mar, qué escribes? Ah tengo tantas preguntas, tanta paja que hacer montones. Tanto silencio y el mar -me he vuelto tan amigo del mar, sobre todo por las noches cuando nos quedamos él y yo quejándonos de insomnio- y la casa y hasta los muebles que ayer llegaron durante la tormenta, tengo todo eso y me haces falta. Matilde, dime por qué puerta tengo que salir para encontrarte; el mar, tanto silencio, la puerta está cerrada, creo que por fin, estoy sintiendo ganas de soñar. Hasta mañana que ya es hoy.
sábado, junio 05, 2004
Los límites de la otra orilla
Leer salva. Leer transforma y provoca. Hoy quise haber leído más en toda mi vida. Ocupar menos tiempo en el ocio negativizante(palabra muy Entrecruzamientos). Traje a Progreso una ambiciosa biblioteca que no he podido siquiera terminar de clasificar. Esto obedece también a que los libros me hacen buena compañía. Aún sin haberlos leído o a pesar de esto, me acompañan y me comunican un mensaje de fraternidad y palabra. Hoy tomé tres libros. Cuentos de Humor de Chesterton, Las enseñanzas de Don Juan de Castaneda y La nausea de Sartre. Leí dos cuentos. Más tarde me sumergí en el prólogo de Paz al libro de Castaneda y a una acotación del mismo autor sobre su libro a 30 años de su publicación. Eso me dejó un poco sobrecargado de reflexiones. Sumo a eso, la jornada fenomenológica y ética que he emprendido preparado para mi inminente viaje a Argentina donde además de lo que esto significa en todos los terrenos (hablaré de esto pronto) conoceré a Ricardo Maliandi, filósofo Argentino que trabajó con Apel muy de cerca. Así, he comprendido que la lectura no es un acto de leer sino que la lectura es metatextual, es decir, continúa después de haber cerrado el libro. En esta fase de rutas y cosmogonías para fundar sobre las ruinas nuevos mundos -interiores y cognitivos, por usar una palabra Castanediana para referirse a los procesos de percepción,- la lectura me ha devuelto la esperanza -lectura incluso del fenómeno cascada y tricobezoar, criptograma esencial en esta fase- también apareció Arlt y Dussel. En fin he estado rodeado de voces. Los días han traído tanto de que hablar, pero el espacio es reducido en virtud de su paciencia lectores al otro lado de la pantalla. Tanto que sólo puedo atinar a participarlos del caos de mi vida. Caos que avizora reacomodos, frutos tan magníficos como prohibidos. Alguna vez anticipé mi venida a Yucatán como el extravío del multicitado Grenouille (del multimulticitado EL PERFUME de Suskind) en las cuevas para gestar en su precipitación (en el sentido de precipicio)a la barbarie el embrión del retorno. O sea un fénix submoderno. Los límites de la otra orilla. Dos cuerpos en la arena se tocan, la playa es un ritual milenario en la alquimia del amor. Dos cuerpos y la arena, dos cuerpos suman gotas y gotas suman dulzura itinerante. Alguien me llamó esta noche desde algún cuento de Borges. Era Invierno. Las casas tristes se amontonaban en sus ojos. Había un árbol, una ventana, un pedazo infame del edificio de enfrente. Es verano, dijo. Yo guardé silencio y comencé a sonreír.
PD: A este texto lo sobrecarga la autoreferencia. No le hagan caso. Es un homenaje breve al caos que por estas fechas habita mi mente.
PD: A este texto lo sobrecarga la autoreferencia. No le hagan caso. Es un homenaje breve al caos que por estas fechas habita mi mente.
jueves, junio 03, 2004
Palabras de una lectora y amiga entrañable
Quiero compartir esta conmovedora carta que recibí ayer. La hago pública por dos razones. Una es su intensidad y sensibilidad. La segunda porque me gusta compartir esto con ustedes lectores, que de alguna manera, sin conocerlas(los) personalmente, están al tanto del estado de mi alma y la ubicación de mis humores. Esto lo comparto con ustedes, con el yo del futuro y con la escritora de estas dulces y nostálgicas palabras. Es pertinente aclarar que son una especie de respuesta a la lectura de mi último poemario cuyo nombre oficial no pondré hasta que esté publicado pero que se ubica dentro de la serie "Duele una mujer en todo el cuerpo"
HABLAR DE LAS LETRAS DE GERARDO ARTURO ES HABLAR DE UNA VISIÓN DEL SER Y DEL NO SER. YA QUE, A TRAVÉS DE ELLAS NOS LLEVA DE LÍNEA EN LÍNEA, A UN VIAJE DENTRO DE SÍ Y SUS CONFLICTOS CON EL MUNDO QUE NO SE DETIENE Y NOS BRINDA EL GOZO A TRAVÉS DE LA SENCILLEZ DE LAS COSAS COMUNES.
.....HE DICHO TANTAS VECES AMOR Y TANTAS VECES HE SACRIFICADO SU PALABRA.....
EL PLACER DE EXPRESAR AMOR, RESULTA UN TÓPICO RECURRENTE EN TANTAS LÍENAS.
CONSTANTEMENTE NOS TOPAMOS CON EL PASADO LO CUAL NOS CONTAGIA DE ESE DON INIGUALABLE DE PODER COLOCARSE EN UN HEMICICLO AUNADO AL RETORNO QUE DÍA A DÍA CON EL RECUERDO INSACIABLE DE ESAS MÚLTIPLES VIVENCIAS SIN LUGAR A DUDAS NOTAMOS CON TUS LETRAS QUE IRREMEDIABLEMENTE TE HACEN MÁS FUERTE, MÁS PROFUNDO, MÁS ENORME....
TI MIRADA SE DIRIGE A LOS OJOS, ....AL CIELO DE OCTUBRE, A LOS CAMINOS DE NUBE SOBRE LAS CALLES ESTRECHAS, A LA SOLEDAD EN LA SELVA, A LA DESNUDEZ INTACTA, A LA MELANCOLÍA DE LAS LLUVIAS DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS... TÚ PERCEPCIÓN A TRAVÉS DEL ALMA ES TAN ESPECIAL YA QUE ÉSTA VA CARGADA DE ESA FANTASÍA QUE DERRUMBA LA REALIDAD DEL ENTORNO.
TUS OJOS VUELVEN Y NOS INVITAN A TUS INVALUABLES REGRESOS A ESOS DÍAS QUE A TRAVÉS DEL CAMINAR HAS IDO HACIENDO PARTE DE LA FORMA DE ESE CORAZÓN QUE EN CADA LETRA QUE ESCRIBES, TE PRESENTA, TE MENCIONA, DESCRIBE, LO QUE PROVOCA ESA INCONTENIBLE FASCINACIÓN POR EL SER QUE CONFORMAS.
....AQUÍ, EN EL LUGAR MÁS APARTADO LOS DÍAS TRANSCURREN CON LA AMENAZA DE VOLVER, DE MADRUGADA, A SER EL MISMO....
(ETERNIDAD)
TU VIDA, TU SOLEDAD TAN ACOMPAÑADA, LAS SOMBRAS CON LAS QUE AMANECES Y CAMINAS, EN TU MUNDO TAN ENVIDIABLE, ASÍ.....DONDE LOS BESOS SE PREGUNTAN DÓNDE LAS BOCAS SE EXTRAVIARON O CON EL SITIO DONDE EL OLOR ATRAVIESA LAS PAREDES MUDAS.... Y DEMÁS SUEÑOS CREADOS POR TUS MANOS, MIRADAS......CON CADA PENSAMIENTO, NOS OFRECES LA POSIBILIDAD DE ESCAPAR DE LA VIDE LÍNEAL DE UN PIE TRAS OTRO, NOS REGALAS LA INSENSIBILIDAD HACÍA EL OBJETO QUE NOS MARCA LA RUTINA SEGUNDO A SEGUNDO, CON CADA SÍLABA NOS DAS UN FÍN Y Y UN PRINCIPIO, CREANDO EN LO INTERNO DE QUIEN TIENE EL PRIVILEGIO DE LEERTE UN VIAJE ETERNO, DONDE NO ACABA JAMÁS EL GOZO POR CADA PASO DADO, POR CADA PIEL ACARICIADA, POR ESAS SOLEDADES, POR ESAS RESTAS Y ADIOESES QUE HEMOS CAMINADO, HACIENDO QUE NOS OBSERVEMOS EN MEDIO DE LO COTIDIANO COMO ENTES FANTÁSTICOS, CON DISTINTOS COLORES Y TEMPERATURAS EN LA SANGRE, CAMBIABLES, PODEROSOS Y ETERNOS SOLAMENTE POR EL SER HUMANOS Y PORQUE QUIZÁ UNA ESPALDA NO SEA ESE ADIOS DEFINITIVO SINO UNA BIENVENIDA ETERNA COMO LA QUE TU NOS BRINDAS CON CADA LETRA....
POR REGALARME UN POCO DE TU MUNDO A MI VIDA Y ASI MANTENERME MÁS VIVA.
GRACIAS.
HABLAR DE LAS LETRAS DE GERARDO ARTURO ES HABLAR DE UNA VISIÓN DEL SER Y DEL NO SER. YA QUE, A TRAVÉS DE ELLAS NOS LLEVA DE LÍNEA EN LÍNEA, A UN VIAJE DENTRO DE SÍ Y SUS CONFLICTOS CON EL MUNDO QUE NO SE DETIENE Y NOS BRINDA EL GOZO A TRAVÉS DE LA SENCILLEZ DE LAS COSAS COMUNES.
.....HE DICHO TANTAS VECES AMOR Y TANTAS VECES HE SACRIFICADO SU PALABRA.....
EL PLACER DE EXPRESAR AMOR, RESULTA UN TÓPICO RECURRENTE EN TANTAS LÍENAS.
CONSTANTEMENTE NOS TOPAMOS CON EL PASADO LO CUAL NOS CONTAGIA DE ESE DON INIGUALABLE DE PODER COLOCARSE EN UN HEMICICLO AUNADO AL RETORNO QUE DÍA A DÍA CON EL RECUERDO INSACIABLE DE ESAS MÚLTIPLES VIVENCIAS SIN LUGAR A DUDAS NOTAMOS CON TUS LETRAS QUE IRREMEDIABLEMENTE TE HACEN MÁS FUERTE, MÁS PROFUNDO, MÁS ENORME....
TI MIRADA SE DIRIGE A LOS OJOS, ....AL CIELO DE OCTUBRE, A LOS CAMINOS DE NUBE SOBRE LAS CALLES ESTRECHAS, A LA SOLEDAD EN LA SELVA, A LA DESNUDEZ INTACTA, A LA MELANCOLÍA DE LAS LLUVIAS DE SAN CRISTOBAL DE LAS CASAS... TÚ PERCEPCIÓN A TRAVÉS DEL ALMA ES TAN ESPECIAL YA QUE ÉSTA VA CARGADA DE ESA FANTASÍA QUE DERRUMBA LA REALIDAD DEL ENTORNO.
TUS OJOS VUELVEN Y NOS INVITAN A TUS INVALUABLES REGRESOS A ESOS DÍAS QUE A TRAVÉS DEL CAMINAR HAS IDO HACIENDO PARTE DE LA FORMA DE ESE CORAZÓN QUE EN CADA LETRA QUE ESCRIBES, TE PRESENTA, TE MENCIONA, DESCRIBE, LO QUE PROVOCA ESA INCONTENIBLE FASCINACIÓN POR EL SER QUE CONFORMAS.
....AQUÍ, EN EL LUGAR MÁS APARTADO LOS DÍAS TRANSCURREN CON LA AMENAZA DE VOLVER, DE MADRUGADA, A SER EL MISMO....
(ETERNIDAD)
TU VIDA, TU SOLEDAD TAN ACOMPAÑADA, LAS SOMBRAS CON LAS QUE AMANECES Y CAMINAS, EN TU MUNDO TAN ENVIDIABLE, ASÍ.....DONDE LOS BESOS SE PREGUNTAN DÓNDE LAS BOCAS SE EXTRAVIARON O CON EL SITIO DONDE EL OLOR ATRAVIESA LAS PAREDES MUDAS.... Y DEMÁS SUEÑOS CREADOS POR TUS MANOS, MIRADAS......CON CADA PENSAMIENTO, NOS OFRECES LA POSIBILIDAD DE ESCAPAR DE LA VIDE LÍNEAL DE UN PIE TRAS OTRO, NOS REGALAS LA INSENSIBILIDAD HACÍA EL OBJETO QUE NOS MARCA LA RUTINA SEGUNDO A SEGUNDO, CON CADA SÍLABA NOS DAS UN FÍN Y Y UN PRINCIPIO, CREANDO EN LO INTERNO DE QUIEN TIENE EL PRIVILEGIO DE LEERTE UN VIAJE ETERNO, DONDE NO ACABA JAMÁS EL GOZO POR CADA PASO DADO, POR CADA PIEL ACARICIADA, POR ESAS SOLEDADES, POR ESAS RESTAS Y ADIOESES QUE HEMOS CAMINADO, HACIENDO QUE NOS OBSERVEMOS EN MEDIO DE LO COTIDIANO COMO ENTES FANTÁSTICOS, CON DISTINTOS COLORES Y TEMPERATURAS EN LA SANGRE, CAMBIABLES, PODEROSOS Y ETERNOS SOLAMENTE POR EL SER HUMANOS Y PORQUE QUIZÁ UNA ESPALDA NO SEA ESE ADIOS DEFINITIVO SINO UNA BIENVENIDA ETERNA COMO LA QUE TU NOS BRINDAS CON CADA LETRA....
POR REGALARME UN POCO DE TU MUNDO A MI VIDA Y ASI MANTENERME MÁS VIVA.
GRACIAS.
martes, junio 01, 2004
Sobre agonías, divagación, hubieras y no sé cuantas más contradicciones
Es muy fácil distraerse en esta época. México parece caer en una serie de contradicciones, en un retorno a sus propias raíces eclécticas. He estado leyendo a Da Jandra. Sus planteamientos sobre la conquista y la colonia son muy interesantes. Es un libro (Entrecruzamientos II) de los ochentas y tiene muchos aciertos leído en el 2004. Seguro en algún momento de las noticias actuales, el autor desde Huatulco pensará, ves, te lo dije. Bien en este contexto de la locura y el desatino está la esfera política global. Elemento tan frívolo y abrupto como el local. Esta preocupación de la política del morbo esconde en sus venas una descomposición letal. Mientras, la guerra por las futuras presidencias o por el futuro en sí mismo como un lugar estático y dorado que parecería estar en alguna ubicación precisa esperándonos para festejarnos las buenas decisiones y la tenacidad. Pero no. No hay futuro. No hay ese lugar. No hay ese tiempo. Es preocupante. Pero la dinámica histórica suele envolver las voluntades de resistencia (lo digo en un sentido cientificoexacto) de tal manera que si no es una resistencia que caiga en la inercia (paradoja casi Condorcetiana)es diluida y arrastrada al olvido. Insisto. Todos mis términos científicos no pasan de ser mera referencia poética. A dónde voy con esto. Es fácil distraerse y ser devorado por el mundo (el acceso a la información quiero decir, el mundo es lo que nos es informado y la fe que en eso tengamos, la información es una cuestión de fe más que de hechos, tema polémico al que le tengo explicaciones y fundamentos)es fácil dejar de lado cuestiones más mundanas. Mundanas en el sentido de la experiencia del altermundo (no el de los altermundistas que poco resuelven golpeando escudos de policías estáticos -a propósito de Guadalajara y la cumbre inoperante y demagógica de hace apenas unos días- en una metáfora de los lujos del poder para permanecer intocable mientras los desesperados sin más arma que la furia se estrellan contra la impotencia y la inmovilidad violenta. Esto me ha hecho distraerme del objetivo inicial de este mensaje.
Iba a hablar de las naciones. Esto surgió por estar leyendo algo de Historia de Roma y de ahí hacerme algunas preguntas sobre Inglaterra y su Historia al mismo tiempo que descubría algunas cuestiones interesantes sobre Latinoamérica vía Da Jandra. Iba a hablar de poesía y literatura. Iba a platicar de todo lo que me ha pasado en estos días a manera de revelación. De la plática que tuve con Ileana desde Austin como si Texas quedara no al norte sino en el pretérito. Iba a contarles de algunas viejas cartas de amor que encontré en mis archivos olvidados. De las múltiples serpientes dolorosas que hay en las ciudades de mi vida. Iba a hablar del temor de Carla a los payasos, de su corazón envolvente y de mi alergia a los gatos. Iba a transcribir un breve poema de González Rojo que de alguna manera contenía una clave de mi futuro amorístico(una mezcla de amoroso con humorístico). Iba a explicar porque no me gusta hablar de mi situación amorosa en el blog. Iba a hablar de ustedes lectores(ES al final de la palabra implica neutralidad de género). De poetas que han cambiado mi vida después de haberlos conocido como Carlos Montemayor o Javier Sicilia. De la generosidad de René Avilés Fabila. Iba a hablar de un libro que me ha transformado "Las ciudades invisibles" de Italo Calvino. Iba a hablar de tanto que terminé sólo dando un pincelazo de pocas cosas. Es fácil distraerse en este mundo. Es fácil tener sueño y sentirse solo(no, no me siento solo ni tampoco tengo sueño), es fácil escribir en un blog y divagar. Ya fue demasiado por hoy y no fue suficiente.
Recomiendo las páginas:
http://www.historyofengland.net/
http://estadis.eluniversal.com.mx/graficos/confabulario/index01.htm
http://www.reneavilesfabila.com.mx/entrevistas.htm
http://www.levity.com/corduroy/artaud.htm
Y una última reflexión para considerar:
RICARDO MALIANDI
DEJAR LA POSMODERNIDAD. LA ETICA FRENTE AL IRRACIONALISMO ACTUAL
Buenos Aires, Biblos, 1993, 214 pp.
De la contratapa del volumen:
"Con la agonía del milenio muchos intelectuales se sienten autorizados -y hasta obligados- a decretar la agonía de todo lo que el milenio elaboró y, especialmente, de lo que antes se tuvo por eterno. La muerte de Dios se produjo ya a fines del siglo XIX, aunque Dios sigue hoy, paradójicamente, jugando a los dados. Ahora se anuncian una serie de nuevas agonías: la de la razón, la de lo universal, la de la ética, la del progreso, la de la historia, la del consenso, y, claro, sobre todo, la de la modernidad.
Si antes moderno fue sinónimo de nuevo, hoy lo es más bien de viejo. A este tiempo de enranciamiento de lo moderno se lo llama posmodernidad. Pero a lo moderno le acontece no sóo el haberse vuelto rancio, sino también el haberse convertido en una especie de tabú. Quienes, de manera explícita o con ciertas reticencias (para evitar, precisamente, incurrir en lo que está de moda), defienden lo posmoderno, se cuidan mucho de toda vergonzosa recaída en modos modernos de pensar.
En este libro, por el contrario, se intenta defender tabúes como la razón, la universalidad, la ética, el consenso..."
Iba a hablar de las naciones. Esto surgió por estar leyendo algo de Historia de Roma y de ahí hacerme algunas preguntas sobre Inglaterra y su Historia al mismo tiempo que descubría algunas cuestiones interesantes sobre Latinoamérica vía Da Jandra. Iba a hablar de poesía y literatura. Iba a platicar de todo lo que me ha pasado en estos días a manera de revelación. De la plática que tuve con Ileana desde Austin como si Texas quedara no al norte sino en el pretérito. Iba a contarles de algunas viejas cartas de amor que encontré en mis archivos olvidados. De las múltiples serpientes dolorosas que hay en las ciudades de mi vida. Iba a hablar del temor de Carla a los payasos, de su corazón envolvente y de mi alergia a los gatos. Iba a transcribir un breve poema de González Rojo que de alguna manera contenía una clave de mi futuro amorístico(una mezcla de amoroso con humorístico). Iba a explicar porque no me gusta hablar de mi situación amorosa en el blog. Iba a hablar de ustedes lectores(ES al final de la palabra implica neutralidad de género). De poetas que han cambiado mi vida después de haberlos conocido como Carlos Montemayor o Javier Sicilia. De la generosidad de René Avilés Fabila. Iba a hablar de un libro que me ha transformado "Las ciudades invisibles" de Italo Calvino. Iba a hablar de tanto que terminé sólo dando un pincelazo de pocas cosas. Es fácil distraerse en este mundo. Es fácil tener sueño y sentirse solo(no, no me siento solo ni tampoco tengo sueño), es fácil escribir en un blog y divagar. Ya fue demasiado por hoy y no fue suficiente.
Recomiendo las páginas:
http://www.historyofengland.net/
http://estadis.eluniversal.com.mx/graficos/confabulario/index01.htm
http://www.reneavilesfabila.com.mx/entrevistas.htm
http://www.levity.com/corduroy/artaud.htm
Y una última reflexión para considerar:
RICARDO MALIANDI
DEJAR LA POSMODERNIDAD. LA ETICA FRENTE AL IRRACIONALISMO ACTUAL
Buenos Aires, Biblos, 1993, 214 pp.
De la contratapa del volumen:
"Con la agonía del milenio muchos intelectuales se sienten autorizados -y hasta obligados- a decretar la agonía de todo lo que el milenio elaboró y, especialmente, de lo que antes se tuvo por eterno. La muerte de Dios se produjo ya a fines del siglo XIX, aunque Dios sigue hoy, paradójicamente, jugando a los dados. Ahora se anuncian una serie de nuevas agonías: la de la razón, la de lo universal, la de la ética, la del progreso, la de la historia, la del consenso, y, claro, sobre todo, la de la modernidad.
Si antes moderno fue sinónimo de nuevo, hoy lo es más bien de viejo. A este tiempo de enranciamiento de lo moderno se lo llama posmodernidad. Pero a lo moderno le acontece no sóo el haberse vuelto rancio, sino también el haberse convertido en una especie de tabú. Quienes, de manera explícita o con ciertas reticencias (para evitar, precisamente, incurrir en lo que está de moda), defienden lo posmoderno, se cuidan mucho de toda vergonzosa recaída en modos modernos de pensar.
En este libro, por el contrario, se intenta defender tabúes como la razón, la universalidad, la ética, el consenso..."
jueves, mayo 27, 2004
Atardece en Playa Progeso
No estoy afirmando lo que sucede cada tarde. Atardece una sola vez en Playa Progreso, porque es una playa personal, un lugar que yo he inventado o reinventado como quiera vérsele. Playa Progreso es una ficción. Mi ficción cotidiana. Este lugar donde todos los días me meto al mar y nado, nado de lado a lado de la alberca imaginaria que me propuse. Salgo y me seco con la brisa y el sol. Pienso en la fragilidad de la vida y al mismo tiempo me lleno de un poder parecido a la comprensión de la muerte. Además hoy pisé una cancha de fútbol, un pequeño estadio de ciudad pequeña(pueblo grande). Entrenaba un equipo, pisé el campo e imaginé mi despedida de las canchas, imaginé lo que sintió Maradona al retirarse. Claro lo imaginé porque no hice nunca una carrera en fútbol, pero amaba jugar, sentir el aire, la pelota, la sensación del gol, el sol, la camaradería única del campo de juego. Extraño el fútbol. Al terminar la práctica le dije al entrenador que si me dejaba entrenar con ellos. Muy accesible me dijo que si, que el sábado habría un "Molox" es decir una cascarita, un juego informal. Volveré a entrenar, a jugar, renovaré mi edad. Me hice viejo demasiado pronto. Ahora comienzo a entender más cosas sobre el tiempo. Y así con todo esto, caminaba por el malecón. El crepúsculo es de por sí un portento. El crepúsculo marino es único. Atardece en Playa Progreso. Es un buen día para la poesía. Desde que amaneció estuve leyendo a Becerra. José Carlos Becerra, poeta incomparable, qué aliento. Bueno hoy escribo sólo para saludar y para invitarlos al mar. Visítenme, esta casa es suya y Playa Progreso también. Hasta entonces...
martes, mayo 25, 2004
Textos que pudieron ser
He pensado mucho en lo que se puede poner aquí. La virtud de un espacio como este es tener una válvula de escape creativa. Cuando nada de lo que tengo que decir cabe en un cuento un poema o una novela u otro género, entonces lo pongo aquí. Debo decir que un centenar de ideas se quedan en mi poco confiable cabeza o en libretas desordenadas que un día un fanático (e imaginario) lector sacará del polvo para darse cuenta de que eran poca cosa. Este mismo post que de pronto iba a contener varias cosas ya se me extravió un poco porque olvidé algunas ideas, pero bueno tampoco es importante, esto, al igual que mis libretas vale para muy poco. Ah ya me acordé, iba a escribir cómo hoy mientras cantaba en el coche y en mi casa, o escuchaba algunas canciones, pude recordar momentos pasados de mi vida, pero no sólo eso sino que también me di cuenta (y lo hacía desde antes sin racionalizarlo como tal) que puedo recordar el futuro. Esta es una de mis distracciones más consistentes. La soledad por ejemplo no me es tan difícil. Tampoco la oculto con los recursos más sencillos, televisión o renta de películas blockbuster (aunque si lo hago con cierta frecuencia montuna). Dejo mucho tiempo para otras cosas, como cantar, leer, escribir, meterme a internet con una pregunta, por ejemplo, cuándo comenzó la guerra civil en Colombia. Con esta pregunta puedo llegar incluso a páginas donde se habla de inventos para lograr la vida eterna, obviamente japoneses (ahora que superficialmente se acepta que todo lo oriental es místico, sabio y profundo). En fin que los viajes por la red pueden ser una maravilla. Pero esto no es todo, también dedico mucho tiempo a caminar, observar y llenarme del mundo, reparar en los colores, las formas del entorno y al mismo tiempo generar y responder preguntas, tejer historias, respirar profundo, recordar pasado, presente y futuro. Hoy algunas canciones me recordaron algunos momentos de mi viaje a Bolivia. Otras me llevaron a Diciembre pasado, otras a una ya lejana y extraña fiesta hace como 19 años. En fin hoy queda en mi vida como un buen día interior. También estuve nadando en el mar un rato, caminando por la playa, limpiando la casa, hablando con amigas y amigos muy queridos, no sé, los días son muy largos y aunque se vayan con prisa, alcanzan para tanto. Ya ven, este es un texto que pudo ser y terminó no siendo nada. Iba a escribir una historia sobre el último diálogo entre Eva Braun(¿así se escribe su apellido? buena pregunta para empezar a navegar en Internet.) y Adolf Hitler; un diálogo erótico apocalíptico y al mismo tiempo lacónico. También un instructivo: "Instrucciones para morir de tristeza" que surgió en un centro comercial al ver a dos empleadas en una tienda de telas. Cabe mencionar que el que muere de tristeza es uno, no las empleadas. Otro hablaba sobre el síndrome postinvasión de cucarachas donde todo lo que se mueve es un insecto y uno comienza a ver insectos donde sólo hay un papel, una sombra o nada. Otro sobre los olores (ahora que mi casa ha sido sitiada por el fantasma del error de Mayo). Otro sobre las películas de Hollywood en cartelera y los ya agotados paradigmas y cómo nos acercamos a una segunda crisis del cine como aquella de los ochentas (que muchos dicen terminó con CINEMA PARADISO, recuerdo esos tiempos donde ir al cine en Domingo era cosa de empleadas domésticas,eufemismo que me molesta tanto como decir sirvientas(debería hacer algo sobre este tema)) A propósito de esto del cine de Hollywood encontraba mi paradigma vital y lo mezclé con una frase de Jane Austen que se aclama como verdad universal "el siguiente paso de un hombre joven con fortuna es casarse"(algo así) y bueno aunque yo no tenga fortuna y por lo tanto no me casaré pronto (supongo)(aquí me pregunto qué demonios tenía que ver entonces Austen en todo esto), continuo, respecto al paradigma de Hollywood, todo solitario perenne que inicia una búsqueda, termina logrando su objetivo SIEMPRE acompañado de una bellísima mujer embonadora absoluta del deseo unívoco del macho. Esta aseveración se puede comprobar en cualquier cine a su alcance(en cualquier lugar del mundo; ¿no es esto, también, preocupante?) Cómo funciona esto en mi vida sin ser tajantemente igual, no lo recuerdo pero sería bueno preguntármelo alguna vez. Podría seguir toda la madrugada divagando pero por respecto a ti lectora, lector que me soportaste hasta aquí, debo terminar esta frívola perorata. No sin antes hacer una promesa de escribir pronto algo mejor (si conoces mi página sabrás que esto nunca lo cumplo, pero prometer (virtualmente en el espacio virtual) no empobrece. Saludos a Argentina y Colombia, amigas, amigos del sur, pronto nos veremos y sabremos qué hacer con los abrazos. Hasta entonces.
P.D.- Hoy Wilberth (empleado mil usos, salvador de tragedias cotidiano, amigo y alumno de guitarra) me pidió algunos consejos del tema mujeres. Le dije, sabes qué Willy, sé original, diles lo que te provoquen, pero sobre todo diles la verdad. Esto obviamente no llevará a nuestro amigo a tener éxito con las mujeres, pero estoy seguro que si lo pone en práctica estará más relajado y alegre cuando se acerque a ellas. Obvio es que tampoco voy a hablar de este tema y de la alquimia personal en este medio, además, sería tanto como decir que yo sé algo especial y si analizamos mi historia amorosa, las conclusiones nos llevarán a un sólo libro TANTADEL de René Avilés Fabila, de quien hablaré muy pronto. Buenas madrugadas.
P.D.- Hoy Wilberth (empleado mil usos, salvador de tragedias cotidiano, amigo y alumno de guitarra) me pidió algunos consejos del tema mujeres. Le dije, sabes qué Willy, sé original, diles lo que te provoquen, pero sobre todo diles la verdad. Esto obviamente no llevará a nuestro amigo a tener éxito con las mujeres, pero estoy seguro que si lo pone en práctica estará más relajado y alegre cuando se acerque a ellas. Obvio es que tampoco voy a hablar de este tema y de la alquimia personal en este medio, además, sería tanto como decir que yo sé algo especial y si analizamos mi historia amorosa, las conclusiones nos llevarán a un sólo libro TANTADEL de René Avilés Fabila, de quien hablaré muy pronto. Buenas madrugadas.
lunes, mayo 24, 2004
A propósito de latitudes y distancias
Tal vez el mar ayude mucho. El fin de semana me regresó al camino creativo. A pesar de lo mucho que amo Puebla, la ciudad me impide escribir. Puebla es una nostalgia permanente. También un sin fin de posibilidades fraternizantes. Puedo salir a tomar un café al centro y terminar en una tertulia inolvidable, encontrar a un amor del pasado remoto o tropezar con mi propia ambición. La cosa es que estando en Puebla escribo poco. Ahora, de vuelta al mar, he visto crecer mi incipiente acumulación de letras a las que suelo llamar obra. La inspiración es un factor en el que creo. Pero la inspiración tiene que encontrar un campo pertinente para fluir. Han sido días intensos en varios sentidos. También de lectura y nostalgia creativa. Pero por qué denominé esto latitudes y distancias. Haciendo una reflexión, el amor en los últimos años de mi vida se ha fraguado en la distancia. Eso, según le comentaba a una amiga muy querida (Daniela) me daba suficiente dosis de inspiración y el espacio necesario para transformar la inspiración en letras que alguna vez quisiera llamar literatura. Pero este comentario también es parcial. Ningún amor me ha sostenido tanto como el de la cercanía, y a la manera de Aleixandre, yo también prefiero la vida antes que la poesía (aunque parcialmente en mi experiencia la vida sin poesía no existe). En realidad todo este palabrear cosmofatídico(reacción natural de leer a Da Jandra es la de atreverse a inventar palabras)obedece a que ninguna explicación para esta creatividad a mares sería posible sin ella y sin la persistencia de quedarse sentado y escribir y escribir y escribir. Ahora me doy cuenta que este párrafo no explica tanta creatividad, pero a esta altura, las 12:38 de la madrugada del domingo, estoy agotado y con ganas de correr al mar y conocer de noche la sal en el cuerpo, una sal distinta a la que conozco y amo tanto de despertar ungido de la musa y su desnudez. Creo que he dicho demasiado sin llegar a nada, cuestión por demás frecuente en mi vida. Cuando esto pasa suele obedecer a una negativa a decir lo que pasa al fondo, muy al fondo de mi alma.
viernes, mayo 21, 2004
Proyecto Mitra Cap.II (por TaK Galahad y editado por mí)
La noche flotaba como un manto de hiedra sobre Europa. Arrastrado por el insomnio caminaba por los jardines de la Karlplatz de Viena, dejando una estela con el humo de su cigarrillo. Joseph Davenport apresuraba el paso para refugiarse en el Ressel Park café a unas cuadras de ahí. La iglesia de Karlskirche observaba la noche detrás de Davenport que bebía el café como si fuera un vaso de agua fría. Ordenó una taza más al camarero. Observaba la fotografía que sacó de bolsillo del pantalón y una carta contenida dentro de un sobre color ocre. Lo redactado en aquella carta era casi ilegible. Davenport intentaba relajarse, limpiaba sus anteojos empañados por el vapor que escapaba de su expreso. De nuevo, intentó descifrar lo que su viejo amigo e inderrotable contrincante de ajedrez, Minatrelli, quería decirle. Súbitamente, el camarero se acercó provocándole un tremendo susto al cliente solitario haciéndolo derramar parte del café sobre la carta. Tras la disculpa del mozo, Davenport se dispuso a observar con detenimiento la imagen de ese hombre de rasgos franceses capturada en alguna avenida parisina, tal vez cerca del Arc de Triomphe. Aquel hombre llevaba puesta una gabardina negra, guantes de piel y un sombrero. Podía notarse cierta profundidad y temor en su mirada, como si hubiera sido la muerte misma quién tomara aquel retrato. Su rostro denotaba una expresión gris de hastío. Davenport desconocía a ese sujeto, al igual que el nombre escrito con la misma tipografía complicada del Doctor Minatrelli en el reverso: Rocheteau.
Davenport sacó unos chelines para dejarlos sobre la mesa, tomó el sobre y guardó en él la carta, pero conservó la fotografía en su mano intrigado porla borrosa silueta de una mujer cuya figura le resultaba familiar. Siguió su camino para internarse en los jardines del parque. Una vez ahí, se acordaba de Minatrelli y de la mujer que creía identificar en el retrato, la cual aparecía como un espíritu para abrirle al viejo agente una puerta a la memoria. La sombra de Davenport se disolvía en la bruma mientras se alejaba y en su mente toda imagen tenía un hálito lejano de recuerdo, de tiempos mezclados, de rutas ultramarinas, de caminos y polvo revuelto.
Davenport sacó unos chelines para dejarlos sobre la mesa, tomó el sobre y guardó en él la carta, pero conservó la fotografía en su mano intrigado porla borrosa silueta de una mujer cuya figura le resultaba familiar. Siguió su camino para internarse en los jardines del parque. Una vez ahí, se acordaba de Minatrelli y de la mujer que creía identificar en el retrato, la cual aparecía como un espíritu para abrirle al viejo agente una puerta a la memoria. La sombra de Davenport se disolvía en la bruma mientras se alejaba y en su mente toda imagen tenía un hálito lejano de recuerdo, de tiempos mezclados, de rutas ultramarinas, de caminos y polvo revuelto.
martes, mayo 18, 2004
Wandering y otras formas de gozo
La simpleza de ir al supermercado a comprar un baygon verde me dio ciertas claves para irme sumergiendo en el misterio de estar vivo. El gusto por estar solo me viene de años, pero hoy, mientras pensaba en la soledad que me aguardaba en mi casa, a oscuras, iluminándome con unas velas, me alegré, me recorrió ese sentido que le da a mi vida la imaginación y la poesía. A veces, y a pesar del pantano en que he caído desde hace tiempo, logro identificarme con la plenitud. Hoy, mientras leía por la mañana el segundo libro de una de mis trilogías favoritas "ENTRECRUZAMIENTOS" de Leonardo da Jandra, descubrí cuál es el punto donde más necesito trabajar para recuperar no sólo el camino sino para de verdad estrujar las posibilidades más profundas del vivir: METODO. Esto puede parecer precipitado, las(los) invito a leer estas novelas para descubrir a qué se refiere el método visto de esta forma. Pero lo importante es ubicar ciertas claves de entre lo más sencillo y simple como caminar sin buscar algún lugar que establecer como destino. Tal vez, caminar para llegar a uno mismo. Eso producto de la casualidad más que de la búsqueda orientada. También aproveché la tarde fresca y caminé con rumbo opuesto al malecón, me senté en una lancha sobre la arena para observar el mar y sentir, a manera de brisa, los dedos de la vida acariciándome. El mar. Siempre es bueno reflejarse en el mar. Quiero decir muchas cosas, pero hoy me gana la calma, la sensación de una tregua con los peores problemas del mundo, hoy, aquí, me siento inexplicablemente alegre. Cómo es posible que tanta ruina, tanta punzada mortal, termine por disolverse en la aparente simpleza del rumbo cotidiano. Desde aquí mando un saludo a Estrasburgo, ese París pequeño, donde una mujer, que siento tan cerca del olor del café o una película en blanco y negro de Truffaut, camina, y a veces recuerda lo mismo que yo y sonríe.
Un caotico retorno y el persistente olor a muerte
Ademas de eso nada fue tan mal. Debo reconocer que bien me senti al llegar a Merida y volver al mar de Puerto Progreso. Todo estuvo bien salvo que al regresar me pasò lo que al papá de Mafalda y encontré un montón de cuentas por pagar al volver del veraneo. Pero no fue lo peor también que me habían cortado la luz, el teléfono y el agua. Dejé en el congelador mi reserva de comida hasta Junio, misma que hoy saborean las fauces de la podredumbre una vez que pasaron 15 dias descomponiendose, me siento un poco abrumado por todo esto(al fin conocí el bruto olor a muerte). Es bueno aprender de este mal calculo. A estas alturas todos los costos de haber ido a Puebla paracen ser inmensos, economicos, físicos, morales, amistosos, y muchos más. La vida me pasó unas facturas inimaginables y aún sigo pagando. Estoy muy cansado, sólo quiero avisar que una vez más volveré a escribir aquí con más frecuencia. Puebla suele darme mucho de que escribir pero no tiempo ni calma ni soledad para hacerlo. Vuelvo al mar, a este mar del que quiero platicarles más. Hoy sólo quiero dormir un poco y recomponer todo. Hoy también empecé el taller de "Iniciación a la escritura poética" en la Autónoma de Yucatán, está interesante, hablaré más de esto. Abrazo a todas y todos los que leen. Y a las personas cercanas a mi vida y corazón, les envió desde aquí mi voz de nostalgia. Hasta entonces...
miércoles, mayo 12, 2004
Carta para una mujer en la distancia
Hace unas horas volví a estar solo. He pasado ya varios días en Puebla. Más de los previstos. Extraño el mar. Mi pequeña casa en la playa, las mañanas de gaviotas y pelícanos, el sonido del agua y la calma y soledad donde nacen las letras que alguna vez leeremos juntos. Si pudiera platicarte todo lo que ha pasado desde que volví a Puebla, verías como la vida termina por convertirse en una sucesión de fantasmas y lugares que son nombres soñados. Te escogí como destino de esta carta porque de alguna manera conoces a profundidad todo de mí. Ahora, imaginarás que escucho a Lila Downs y tomo agua fría. Sabrás que es de madrugada y que he pasado algunas horas evitando escribir porque cuando escribo cartas es solamente para descargar la sensación de hartazgo, ese hartazgo propio del exceso de sensaciones y desgaste físico y metafísico; Apenas ayer regresé del D.F., estuve de visita con una parte de mi familia a la que no veía hace dos años. Qué fácil pasan dos años y todo tan igual, tan súbitamente igual. Pero eso no importa. Lo que realmente quiero decirte es que de pronto aparezco en Puebla pensando en la brújula de mi vida. Y entonces PLAF, me deshago de brújula y rutina y meto las manos al bolsillo dándole la espalda a todo. Debo escapar a la playa. Debo tal vez jugarle al Astorni y un día sin decirle adiós a nadie caminar hasta el fondo del mar. Exagero solo para contarte cuanto estos días tienen de insoportables y alegres. Debo tomarme unas vacaciones del Yo. Debo arrimarme a una ventana y dejarme caer unos minutos para volver a mí. Hoy estoy tan cansado que posiblemente sólo me tome un minuto para desear estar contigo, caminando por una calle inesperada, tal vez algún callejón de Edimburgo o Saxen Hausen o la calle Jaén o Ri. Froosina Plaqu o Via Nomentana o el aeropuerto de Miami o el camino de grava que va a Tulijá. Quizá producto de esta naciente magia, inventando un minuto de soledad mientras te espero en La Academia tomando un vino, en Corrientes y Callao. Suposiciones de lugares que amo, unos por conocidos y otros por conocer. Te platico todo esto porque hoy, que han pasado tantos días desde que yo me recuerdo como era (aquí entra Joaquín Sabina cantando Y sin embargo y que me hace pensar tanto en esos días en Londres antes de viajar a Sudamérica y las salteñas y el alegre devenir y el descubrimiento de Ratcliffe Road y Victoria Park rumbo a la primavera y el etc... obviamente transcurrido) digo que me recuerdo como era y como una canción puede significar tanto y al mismo tiempo un cuarto donde ahora tomo otro vaso de agua increíblemente tibia pienso, qué cualidad de bumerang tiene el destino para ponerme aquí en este cuarto donde parece que el tiempo se ha detenido repitiéndose. Soy un poco difícil de entender, pero sabrás que cuando digo todo esto muevo las manos y arqueo una ceja como diciendo, detrás de todo esto solo hay un poeta queriéndote decir te extraño. ¿Quién es una mujer en la distnacia, lo sabes, conoces tu nombre, conoces el mío y sus causas? Si lo sabes, explícame, cómo le hago para no confundir la vida con una carta que se aproxima a su final. Debo atribuir todo esto a que hoy estuve tomando Guiness (imagínate Guiness en Puebla) con Harald y platicando por horas de mi estancia en Inglaterra y preguntándome a veces si ya estaba de vuelta o si todo esto era la señal de que aún no me había ido. Y Sabina y Lila Downs como ejes de la misma tuerca espaciotemporal. Next Station: King`s Cross-St. Pancras Aquí me bajo. Todos los años son el mismo año. Y tú y yo, quiénes somos.
Tuyo hasta donde las fuerzas me sostengan.
(Ya para este momento Janis Joplin con un Summertime en forma de punzada y puerta que se abre)
Gerardo Arturo
Tuyo hasta donde las fuerzas me sostengan.
(Ya para este momento Janis Joplin con un Summertime en forma de punzada y puerta que se abre)
Gerardo Arturo
martes, mayo 04, 2004
Teoría del misterio o cómo lograr que el lector siga leyendo
Esto puede parecer pretencioso. Sólo quiero jugar y experimentar. Como suelo no tener disciplina para terminar las historias, prefiero hacer este tipo de ejercicios incompletos. Veamos. Cómo iniciar una historia de misterio. A modo de recetas de cocina para completar el esquema lúdico. Los ingredientes son aleatorios. Los iré escogiendo sin mucho
pensar.
INGREDIENTES:
Una ciudad que guarde misterios: Praga (incluyendo nombres de calles y plazas).
Tres nombres que nos intriguen y un anónimo: Rocheteau, Cassandra y el Dr. Minatrelli. El anónimo deforme de preferencia.
Una atmósfera en penumbra: La noche fría de Noviembre.
Un misterio por resolver: Una caja de madera cuyo contenido es indescifrable, que un desconocido entrega a algún personaje de los antes mencionados y despuès de hacerlo desaparece sin rastro.
La òptica de alguien ajeno a ellos y a nosotros: narrador en tercera persona.
Una puerta abierta antes de acabar el capítulo, secuencia o párrafo.: ...entonces entendió las palabras de Cassandra antes de tomar el tren hacia Estrasburgo.
Una pizca de exageración y dos gotas de símbolos para dar sabor al guiso: Un cuervo, la plaza desolada y fría, el reloj de la iglesia construido con huesos humanos.
MODO DE HACERSE: Revuélvalo, agregue detalles al gusto y deje reposar cinco minutos antes de romper la página:
Resultado:
Rocheteau, citado por las consecuencias y la muerte, esperaba al destino en la plaza del pueblo viejo. El reloj de la catedral de San Vitus marcaba casi las tres de la madrugada. Todo era silencio. La noche de Noviembre entraba hasta sus huesos como caricias afiladas del invierno. Pensaba en Cassandra. Hace tiempo, bajo las noches desoladas y góticas, no podía pensar en nada más. Volvió a mirar el reloj y recordó la tarde cuando Cassandra le platicó entusiasmada que las manecillas estaban hechas con huesos humanos. Praga, esa esfera del pasado, Cassandra y sus ojos de jade, ahora cubiertos por la sombra del olvido. El gran ojo de la iglesia era una metáfora de soledad. Rocheteau avanzó unos pasos hacia la fuente donde un cuervo, casi inmovil, lo miraba. Alguien tocó su hombro. El cuervo desapareció en la súbita niebla, dejando un sonido de alas y dolor. Sin decir una palabra Rocheteau tomó la caja de madera que aquel hombre agigantado por el silencio ponía en sus manos. La abrió. En el interior estaba la foto de Cassandra con el Dr. Minatrelli en el laboratorio de Niza, una pequeña rama de sauce y tres Chelines Austriacos. Al levantar la vista el mensajero ya no estaba. Avanzó por las calles tratando de unir los restos de su pasado y la vida con Cassandra. Todo cabía en esa caja. Pero algo más importante estaba por debajo. El Dr. Minatrelli desde otra dimensión de la vida quería comunicarle algo a Rocheteau. Cualquier fuerza que haya arrastrado al olvido a Cassandra estaba explicada en esos sencillos objetos. Llegó sin darse cuenta al Karluv Most tratando de unir las piezas sueltas. Todo era confuso, hasta que un olor a lluvia pretérita logró darle la primera pauta, clavó sus ojos en el río Vlatva, una mueca parecida a la sonrisa lleno su rostro congelado, entonces recordó las palabras de Cassandra antes de tomar el tren hacia Estrasburgo y comenzó a caminar, sosteniendo la caja como si fuera un trozo de su alma herida.
Ahora les pregunto: ¿les interesa la historia, seguirían leyendo algo así? Espero su retroalimentación en el tag o por medio del correo electrónico. Todo esto sirve también para invitarlos a "Terminar el cuento". Si les parece hagamos un esfuerzo lectoras y lectores de este espacio. Escríbanme diciendo como continuaría la historia, de donde vienen los personajes, a dónde van, lo que les parezca relevante, Este relato les pertenece, los invito a escribirlo. Si este proyecto funciona, daré paso a un nuevo experimento denominado PROYECTO MITRA, les hablaré más de esto en un tiempo. Hasta entonces...
pensar.
INGREDIENTES:
Una ciudad que guarde misterios: Praga (incluyendo nombres de calles y plazas).
Tres nombres que nos intriguen y un anónimo: Rocheteau, Cassandra y el Dr. Minatrelli. El anónimo deforme de preferencia.
Una atmósfera en penumbra: La noche fría de Noviembre.
Un misterio por resolver: Una caja de madera cuyo contenido es indescifrable, que un desconocido entrega a algún personaje de los antes mencionados y despuès de hacerlo desaparece sin rastro.
La òptica de alguien ajeno a ellos y a nosotros: narrador en tercera persona.
Una puerta abierta antes de acabar el capítulo, secuencia o párrafo.: ...entonces entendió las palabras de Cassandra antes de tomar el tren hacia Estrasburgo.
Una pizca de exageración y dos gotas de símbolos para dar sabor al guiso: Un cuervo, la plaza desolada y fría, el reloj de la iglesia construido con huesos humanos.
MODO DE HACERSE: Revuélvalo, agregue detalles al gusto y deje reposar cinco minutos antes de romper la página:
Resultado:
Rocheteau, citado por las consecuencias y la muerte, esperaba al destino en la plaza del pueblo viejo. El reloj de la catedral de San Vitus marcaba casi las tres de la madrugada. Todo era silencio. La noche de Noviembre entraba hasta sus huesos como caricias afiladas del invierno. Pensaba en Cassandra. Hace tiempo, bajo las noches desoladas y góticas, no podía pensar en nada más. Volvió a mirar el reloj y recordó la tarde cuando Cassandra le platicó entusiasmada que las manecillas estaban hechas con huesos humanos. Praga, esa esfera del pasado, Cassandra y sus ojos de jade, ahora cubiertos por la sombra del olvido. El gran ojo de la iglesia era una metáfora de soledad. Rocheteau avanzó unos pasos hacia la fuente donde un cuervo, casi inmovil, lo miraba. Alguien tocó su hombro. El cuervo desapareció en la súbita niebla, dejando un sonido de alas y dolor. Sin decir una palabra Rocheteau tomó la caja de madera que aquel hombre agigantado por el silencio ponía en sus manos. La abrió. En el interior estaba la foto de Cassandra con el Dr. Minatrelli en el laboratorio de Niza, una pequeña rama de sauce y tres Chelines Austriacos. Al levantar la vista el mensajero ya no estaba. Avanzó por las calles tratando de unir los restos de su pasado y la vida con Cassandra. Todo cabía en esa caja. Pero algo más importante estaba por debajo. El Dr. Minatrelli desde otra dimensión de la vida quería comunicarle algo a Rocheteau. Cualquier fuerza que haya arrastrado al olvido a Cassandra estaba explicada en esos sencillos objetos. Llegó sin darse cuenta al Karluv Most tratando de unir las piezas sueltas. Todo era confuso, hasta que un olor a lluvia pretérita logró darle la primera pauta, clavó sus ojos en el río Vlatva, una mueca parecida a la sonrisa lleno su rostro congelado, entonces recordó las palabras de Cassandra antes de tomar el tren hacia Estrasburgo y comenzó a caminar, sosteniendo la caja como si fuera un trozo de su alma herida.
Ahora les pregunto: ¿les interesa la historia, seguirían leyendo algo así? Espero su retroalimentación en el tag o por medio del correo electrónico. Todo esto sirve también para invitarlos a "Terminar el cuento". Si les parece hagamos un esfuerzo lectoras y lectores de este espacio. Escríbanme diciendo como continuaría la historia, de donde vienen los personajes, a dónde van, lo que les parezca relevante, Este relato les pertenece, los invito a escribirlo. Si este proyecto funciona, daré paso a un nuevo experimento denominado PROYECTO MITRA, les hablaré más de esto en un tiempo. Hasta entonces...
martes, abril 27, 2004
Donde las mismas paredes son una selva nueva
Tanto perseguir la lluvia y un día encontrarla dentro de mí. Pasó hace unas horas o días, no sé, es mejor no hablar de esa forma del tiempo. Debería contar tantas cosas sucedidas desde que viajé de Progreso a Puebla. Lo intenté. Escribí antes algo pero no me gustó. Algún día pronto lo pegaré pero por ahora preferí volver a la página con algo más. Curiosamente en este espacio hace apenas seis meses y medio, mi barco había perdido el rumbo, casi naufragado en la tempestad del tiempo que me apolillaba los sueños, el corazón y algunas veces cualquier asomo de bondad. Llegó la época de la tiniebla o de la luz, aros de la misma figura imbécil del ánimo. Perdí hasta el sueño, perdí los nombres y las sensaciones, extravié la llama doble, me establecí arco de la flecha nostalgia, sí, llegué a pedir consuelo al templo mudo de la fe. Todo eso sucedía mientras el mundo, esa zona o región inmanente a la conciencia de la vida, también se desmoronaba, nada más era tan importante como bienmorir alguna de esas mañanas, tan llenas de luz y paz y polvo conocido y amor por conocer. Pero nada había. Nada dolía tanto como hoy como ser en el hoy un golem del amor, de las voluntades, de la vida misma. Y apenas esta tarde, donde nada parece haber cambiado, apenas entendí, como era posible contener toda esta oscuridad en las mismas paredes ahora dulces, ahora pretéritas y vivas, aquí, en el minuto del viento, en esta madrugada de escribir todo esto. Estoy bien, despierto y respiro sin esa roca oprimiéndome el pecho, hay aún varios lugares del mundo que ofrecen su nombre a mi futuro, hay un nombre de mujer escurriéndome de los labios como fruta, hay motivos, quiero decir, instantes, donde todo parece haber vuelto a una normalidad jamás conocida, parece que la normalidad es desconocer el lado estable de la vida cotidiana, es normal estar en esta casa, bajo esta noche de grillos estar alegre, tranquilamente lleno de vida, desbordado por la lluvia, muy adentro de mi cuerpo. Parecía la misma noche hace unos meses y era tan normal, tan cotidiano sentirme solo y derruido, que llegué a pensar cuanto se podría parecer lo normal a esa condición de jueves ocho del mes ausencia. Cuántas contradicciones caben en tan poco espacio, aunque cada vez me gusta menos, la vida no deja de ser una sorpresa interminable.
lunes, abril 19, 2004
Óxido y la calma de un Domingo
Hoy seré breve. Sólo para decir que he estado todo el día perdiendo el tiempo, una pérdida considerable si no se toma en cuenta que sin saberlo, están operando dentro de mí cambios importantes, secuencias creativas insospechadas, revelaciones implacables, conjeturas pasajeras, conclusiones necesarias. En la vida he notado que muchos quieren crear de un día a otro un antes y un después, es decir, cambiar su vida de manera instantánea, producto de una decisión (regularmente material) esto sucede de noche y por la mañana la nueva mujer u hombre se enfrenta a la disyuntiva de por dónde empezar y así hasta llegar a la noche segura (o) de que mañana empezará ahora sí su nueva vida. Mi caso es distinto, a mí la vida siempre me rebasa y no se trata de cambiar algo porque lo actual es odioso, al contrario se trata de mantener cierta esfera vital donde los cambios sean productos de la transpiración e inspiración continuas. Hoy he perdido el tiempo y hay cambios, el tiempo no se pierde ni se gana en realidad, se flota dentro de él sin cardinalidad, por eso hay cambios. ¿Cuáles son? Ninguno, no tengo un nuevo trabajo, no tengo un proyecto nuevo de vida (sucede que en mi vida tengo múltiples proyectos) ni amores novedosos o un invento que me dará fortuna, no tengo nada, en realidad. Pero no puedo ser el mismo mañana después de leer a Cavafis, de encontrar en un prólogo de Alfonso Reyes a El hombre que fue Jueves "un llamado a reivindicar el derecho de regocijarse ante las maravillas del mundo, un derecho que sólo se debe ejercer cuando no se es bobo". De encontrar esta Triste Verdad del poemario Relámpagos que vuelven de Antonio Castañeda:
En verdad
te lo digo
con inmensa
tristeza:
nada quedará
de nuestro amor
sobre la tierra
Pero no todo está en leer, también en abrir la puerta y descubrir que el mar está ahí, que nadie lo ha robado, que permanece ajeno al destino de los hombres. Tuve hambre y me alimenté, colmé la sed con agua simple, eso es hermoso, son detalles de la vida, no he visto a un muerto pedir un poco de agua, en cambio se ha dicho de un famoso moribundo que pidió agua con el poco aliento que aún tenía y recibió vinagre. Sentir la sensación de sed y darle agua al cuerpo, eso debe ser una nostalgia permanente en el reino de la muerte. Perder el tiempo es una ocupación mental. Recuerdo que en algún lugar que no recuerdo leí a Poniatowska decir que discutía con un gurpo de escritores en casa de Octavio Paz sobre las posibilidades maravillosas de poder volar y que García Ponce, en su inmovilidad perpetua, dijo algo así como, para que quieren volar si caminar es algo hermoso. Caminar, tomar el cuerpo y sacarlo por la calle, y oler la falta de caricias en la señora de la camioneta azul, sentir el salitre dominical en los labios y establecer vínculos imaginarios con la tierra, el tiempo y los nombres que alguna vez significaron el presente;
lo tengo/ muy presente/ todo es perecedero, hasta los mismos muertos/se van muriendo/ con el tiempo (Antonio Castañeda) en fin caminar, Walking Around, cansado de ser hombre, sí, pero más cansa no serlo.
P.d- Queda más por decir, pero prometí ser breve, aunque de igual manera, tampoco lo cumplí. Esta no es una invitación moral a nada, ni manual de la felicidad. Les cuento como el cambio es sólo una manzana del árbol prohibido de la felicidad en la mitología contemporánea. Es un buen día para hablar de todo esto. Estoy en la playa y eso a muchos parece significarles alguna diferencia, tú por qué estás allá, dicen y sin embargo:
LA CIUDAD
Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.
(Constantino Cavafis)
En verdad
te lo digo
con inmensa
tristeza:
nada quedará
de nuestro amor
sobre la tierra
Pero no todo está en leer, también en abrir la puerta y descubrir que el mar está ahí, que nadie lo ha robado, que permanece ajeno al destino de los hombres. Tuve hambre y me alimenté, colmé la sed con agua simple, eso es hermoso, son detalles de la vida, no he visto a un muerto pedir un poco de agua, en cambio se ha dicho de un famoso moribundo que pidió agua con el poco aliento que aún tenía y recibió vinagre. Sentir la sensación de sed y darle agua al cuerpo, eso debe ser una nostalgia permanente en el reino de la muerte. Perder el tiempo es una ocupación mental. Recuerdo que en algún lugar que no recuerdo leí a Poniatowska decir que discutía con un gurpo de escritores en casa de Octavio Paz sobre las posibilidades maravillosas de poder volar y que García Ponce, en su inmovilidad perpetua, dijo algo así como, para que quieren volar si caminar es algo hermoso. Caminar, tomar el cuerpo y sacarlo por la calle, y oler la falta de caricias en la señora de la camioneta azul, sentir el salitre dominical en los labios y establecer vínculos imaginarios con la tierra, el tiempo y los nombres que alguna vez significaron el presente;
lo tengo/ muy presente/ todo es perecedero, hasta los mismos muertos/se van muriendo/ con el tiempo (Antonio Castañeda) en fin caminar, Walking Around, cansado de ser hombre, sí, pero más cansa no serlo.
P.d- Queda más por decir, pero prometí ser breve, aunque de igual manera, tampoco lo cumplí. Esta no es una invitación moral a nada, ni manual de la felicidad. Les cuento como el cambio es sólo una manzana del árbol prohibido de la felicidad en la mitología contemporánea. Es un buen día para hablar de todo esto. Estoy en la playa y eso a muchos parece significarles alguna diferencia, tú por qué estás allá, dicen y sin embargo:
LA CIUDAD
Dijiste: "Iré a otra ciudad, iré a otro mar.
Otra ciudad ha de hallarse mejor que ésta.
Todo esfuerzo mío es una condena escrita;
y está mi corazón - como un cadáver - sepultado.
Mi espíritu hasta cuándo permanecerá en este marasmo.
Donde mis ojos vuelva, donde quiera que mire
oscuras ruinas de mi vida veo aquí,
donde tantos años pasé y destruí y perdí".
Nuevas tierras no hallarás, no hallarás otros mares.
La ciudad te seguirá. Vagarás
por las mismas calles. Y en los mismos barrios te harás viejo
y en estas mismas casas encanecerás.
Siempre llegarás a esta ciudad. Para otro lugar -no esperes-
no hay barco para ti, no hay camino.
Así como tu vida la arruinaste aquí
en este rincón pequeño, en toda tierra la destruiste.
(Constantino Cavafis)
sábado, abril 17, 2004
Divagaciones y una Obra Breve
Hay un lugar del mundo donde cada uno debería sentirse a gusto. Pocas oportunidades, sin embargo, para llegar a esa tierra prometida, a ese momento cumbre que se nos ha prometido desde que tuvimos uso de deseo (que no razón) el primer anhelo siempre es un deseo de encontrar aquel lugar (intuyendo que el topos no está contenido en el espacio). Hoy han pasado cosas extrañas y al mismo tiempo nada parece moverse. Cada vez que el mundo está a punto de estallar; de volar en pedazos para volverse un mejor lugar, algo sucede, un último esfuerzo recordatorio: aún queda mucho que destruir, que contaminar, escándalos que provocar, videos por mostrar, tierras por invadir, sangre que derramar, en fin, aún no estamos listos para terminar con todo, pero los plazos se cumplen y algún día nos rebasara la involución. Pero eso no es importante, gracias a Henry Miller aprendí a odiar la civilización y a librarme de algunos prejuicios que me tenían atado, es decir, que no es tan malo odiar lo odiable, detestar la infamia ya sea en escalas maniqueas de moral buena o mala (¿habrá infamia buena? Perhaps Mister Bush? ¿Infamia que se cree Buena?). La virtud del odio no es la del rencor sino el motor del movimiento, hace un tiempo, a partir de mi novela comencé a desarrollar mi Teoría del odio. Aún todo está tomando forma, algún día lo presentaré. A lo que realmente iba en este post es a contestar una pregunta que una lectora me hizo hace un par de días. Me preguntó si este era mi diario. Yo le dije que no, que este era un inventario (fíjense bien, inventario no es recuento como nos lo hacen creer sino una invención, un producto imaginario) no quiero decir que todo esto sea ficción pero hay algo muy claro, aquí no hay cronología ni orden además que hay una línea divisoria entre lo público y lo privado. Esa mínima distancia significa en realidad mucho. Aquí se habrá notado que no hablo del estado amoroso de mi vida, ni de regiones íntimas afectivas, entre otras cosas. Ese es el espacio privado en este caso, sólo en este caso, insisto. Esto tiene una historia. Cuando inicié esta página, algún día del año anterior en Inglaterra, mi vida era otra, tal vez más profunda y sensible que la actual, pero en exceso turbulenta, quería un espacio para escribir, obligarme a tener algo que decir cotidianamente como un entrenamiento de oficio y como forma de estar cerca de mis amigos y amigas en la distancia. Ahora resulta todo lo contrario, escribo para muchas personas que no conozco y para otras que son cercanas a mí. Pero este blog también es una forma de estar cerca de mí y de gozar un espacio que en noches como esta, significa un eslabón, aunque me gusta más hablar de puentes, con todos ustedes que en el pretérito me estarán leyendo, en un lugar donde esto que hoy es una noche de mi vida será un suceso lejano en la de ustedes. Levanto mi escanciada copa por ustedes.
A todo esto se me acaba de ocurrir una obra de teatro:
Un escritor entra a un libro suyo y se enamora, después de haberse reído un rato de sus personajes, de Ella (el personaje femenino que creo a partir de sus amores ideales), como sabe que el libro se va a terminar, decide establecerse en una página y congelar el tiempo, dígamos en la página, 118, donde ella, sin saberlo, está obligada a amar a quien se cruce por la puerta de madera de su casa. Así estaba escrito por capricho del demiurgo. El desenlace viene por decreto inevitable del destino, y el libro termina por venirse en contra del autor como castigo por no dejarlo transcurrir (tomando en cuenta que un libro es un universo con una lógica propia e implacable) y descubre que la vida de personaje de novela es siempre, una lucha contra los elementos de la imaginación y la carcoma del destino, se siente mitigado por la perdida de su albedrío, encolerizado por el engaño, entonces ella llega y amorosamente lo invita a cruzar la puerta de madera, donde seguramente habrá un lugar mejor, aunque imaginario. El escritor decide olvidar que es un escritor y entra por la puerta de madera, seguro de que eso y la vida que llamamos real son la misma cosa.
Supongo que ya está visto por qué no escribo teatro (para eso ya está Carla Maliandi), pido perdón al público lector por robar su valioso tiempo y me voy a dormir, una mujer me espera para cruzar una puerta de madera.
A todo esto se me acaba de ocurrir una obra de teatro:
Un escritor entra a un libro suyo y se enamora, después de haberse reído un rato de sus personajes, de Ella (el personaje femenino que creo a partir de sus amores ideales), como sabe que el libro se va a terminar, decide establecerse en una página y congelar el tiempo, dígamos en la página, 118, donde ella, sin saberlo, está obligada a amar a quien se cruce por la puerta de madera de su casa. Así estaba escrito por capricho del demiurgo. El desenlace viene por decreto inevitable del destino, y el libro termina por venirse en contra del autor como castigo por no dejarlo transcurrir (tomando en cuenta que un libro es un universo con una lógica propia e implacable) y descubre que la vida de personaje de novela es siempre, una lucha contra los elementos de la imaginación y la carcoma del destino, se siente mitigado por la perdida de su albedrío, encolerizado por el engaño, entonces ella llega y amorosamente lo invita a cruzar la puerta de madera, donde seguramente habrá un lugar mejor, aunque imaginario. El escritor decide olvidar que es un escritor y entra por la puerta de madera, seguro de que eso y la vida que llamamos real son la misma cosa.
Supongo que ya está visto por qué no escribo teatro (para eso ya está Carla Maliandi), pido perdón al público lector por robar su valioso tiempo y me voy a dormir, una mujer me espera para cruzar una puerta de madera.
miércoles, abril 14, 2004
Hoy sólo un breve decir de la nostalgia
Un asomo de soledad y sueño. Sueño en el territorio de la imaginación. Hace un momento le escribí un correo a Ana y en él expresaba mucho de lo que acontecía al interior de mi pecho, especialmente hoy, especialmente en esta, mi noche, en un café Internet, lejos del mundo y conectado a él por esta pantalla, qué paradoja. Pero existen personas que equiparan nostalgia a podredumbre, que te dicen venga, no estés triste, todo pasa, no hay que estar tristes. Y esa es una de las tristezas, todo pasa, que terrible, y lo queremos evitar, peor aún. Tampoco es la única versión de la tristeza. Hay tantas, no vale la pena ahora reparar en ellas. Ayer escribía sobre la lluvia. Cuántos escribimos sobre la lluvia y a veces, muy pocos se mojan, la lluvia siempre está afuera, detrás de la ventana, creo que eso suele pasar con la vida, la olemos, la anhelamos, escribimos de ella, la vemos a través de los cristales o bajo un techo, pero nadie se empapa, nadie pone un pie y dice, mira que bien, llovió y estoy empapado y tengo frío y me duelen los huesos y esto es bueno. Cuando digo nadie, generalizo, pero qué importa, si tú no eres de quienes ven la lluvia sin mojarse entonces está bien y entenderás que todos, alguna vez, hemos visto llover y sentido esa tristeza única de la lluvia. Tristeza no es una mala palabra, por ejemplo, una tristeza que recuerdo con cariño en una lluvia fue en Tulijá, un día tan miércoles como cualquier otro, sólo que era yo, después de nadar en un río como alberca (¿no sería más propicio decir que las albercas son imitación incompleta de los ríos?) amaba con más poesía que lógica a una mujer que estaba cerquilejos de mí en todas las posibles formas de medir la distancia; comenzó a llover, me recarguè con mi ropa aún mojada en una de las paredes de la casa de adobe y madera donde vivía, y en la cuál había una puerta imaginaria(invisible, no inexistente quiero decir) había olor a humo de madera de chicle, un olor particular de la plenitud para mí, Doña Emilia calentaba unas tortillas y café en el fogón, estaba escribiendo mi segundo poemario Grietas en la soledad y leía con avidez Residencia en la tierra y El amor en los tiempos del cólera dos de mis libros favoritos. El amor me había dolido casi tanto como la vida pero aún tenía mucho cielo por abarcar, tenía en la espalda alas (no angelicales por supuesto) y en el pecho una idea del vuelo. Me pregunto, hoy, especialmente hoy, que me siento bien y alegremente triste, dónde me equivoqué dónde no vi el señalamiento WRONG TURN (me gusta más como se contiene la idea de error de este señalamiento en inglés) Por quién o por qué extravié las alas y la idea del vuelo, por qué se ha ido, por qué me ha ensuciado tanto el mundo, debo lavarme, salir a la calle y mojarme de lluvia, decir a todo el que quiera escuchar lo que hace unos minutos le contesté a Dulcinea(una mujer que se llama Adriana y por juegos de palabras y destino terminó siendo una princesa quijotesca) cuando me preguntó ¿Què haces en la vida, qué haces en Yucatán? Aquí, buscando la lluvia, contesté.
miércoles, abril 07, 2004
Comme il faut
Hace unos días terminé de leer LA MUERTE DE IVAN ILICH pasé unas horas divagando, asimilando ese dardo a la existencia. Para relajarme un poco me puse a leer lo que Harold Bloom opinaba de Tolstoi (autor del libro citado) y fue un gran viaje por la literatura universal y leí por primera vez que existía el libro HADJI MURAD de Tolstoi también y al parecer una obra maestra inigualable según el espíritu del crítico Estadounidense. Más allá de cualquier polémica sobre Bloom, se debe reconocer que un hombre que ha leído tanto, destaque Hadji Murad como el mejor de los relatos. Bien eso pasó. Pero fue más bien LA MUERTE DE IVAN ILICH la que me transportó a la región más oscura, la de la soledad existencial, la del derrumbe profético del sentido. Eso sumado al final de Trópico de Capricornio, me habían ayudado a destapar mis sospechas previas, mis primeras teorías sobre el mundo y la civilización. Ideas que llegaron a mí muy temprano en la vida y que sólo hasta ahora puedo comprender mejor. Les recomiendo la lectura de La muerte de Ivan Ilich aunque supongo que varios de los que acuden a esta página lo han leído ya, pero merece varias relecturas, como obra literaria y como testamento de la decadencia universal (universal ha terminado por significar para nosotros occidental) entre otras posibilidades. A mí, me cayó justo ahora que intento cuadrar varias teorías, ideas y un sentimiento de optimismo irresponsable. Es fácil ser optimista, basta cerrar los ojos, darle la espalda al resto de los seres humanos y entrar al poluto mundo de la simulación. La realidad se ha convertido en un simulador. Nada es peor que antes, sólo que la descomposición es más evidente y esa es una gran falla del simulador, pero por otro lado ofrece tantas puertas para distraerse que es difícil no caer en el abismo de la seducción. No, esto no es un refrito de Matrix, porque aquí las máquinas no nos trascienden, nos trasciende el tiempo, el orden natural cósmico, estamos ya en un proceso implosivo inevitable. A pesar de eso intento, como siempre en estas situaciones, recurrir a un libro que me dio una clave para combatir la simulación: LAS CIUDADES INVISIBLES de Italo Calvino. Este post da para mucho más pero ahora el ánimo está muy sano, es decir, mi simulación se ha estabilizado (comentario irónico) así que continuaré después con IVAN ILICH sólo es para invitarlos a leerlo y seguirlo discutiendo. Una probadita:
"Si verdaderamente es así -se dijo-, si abandono la vida, la conciencia de que eché a perder cuanto me fue dado y de que ningún medio hay para remediarlo, ¿qué significa esto?"
"...los últimos tiempos de aquella soledad en que languidecía, echado y con el rostro contra el respaldo del diván; de aquella soledad en una gran población, en medio de sus numerosos conocidos y de su propia familia, soledad que no podía ser más completa ni en las profundidades del mar, ni bajo tierra."
"Y aquella labor muerta y aquellas preocupaciones pecuniarias (un año, dos años, diez años, veinte años, y siempre lo mismo (...) Es como si hubiera descendido regularmente, imaginando que subía. Mientras a los ojos del mundo me elevaba mi vida huía (...) y he aquí que todo está consumado (...) que muero (...) qué quiere decir esto, por qué. Imposible que la vida se halle tan desprovista de sentido, que sea tan horrible. Si tan absurda es y tan horrorosa, ¿por qué morir y morir entre sufrimientos? Hay algo aquí que no está claro.
PD. La muerte de Ivan Ilich carece de moralismos, enseñanzas y recetas. ES una lectura profunda y simple, como el hecho de vivir Comme il faut y quedar insatisfecho.
PD2. A todos los que han respondido por LA NOTA DESESPERADA gracias, en especial a Taca y Alicia que ya han comenzado la colecta y la movilización, esperamos contar con más ayuda, gracias por su apoyo.
"Si verdaderamente es así -se dijo-, si abandono la vida, la conciencia de que eché a perder cuanto me fue dado y de que ningún medio hay para remediarlo, ¿qué significa esto?"
"...los últimos tiempos de aquella soledad en que languidecía, echado y con el rostro contra el respaldo del diván; de aquella soledad en una gran población, en medio de sus numerosos conocidos y de su propia familia, soledad que no podía ser más completa ni en las profundidades del mar, ni bajo tierra."
"Y aquella labor muerta y aquellas preocupaciones pecuniarias (un año, dos años, diez años, veinte años, y siempre lo mismo (...) Es como si hubiera descendido regularmente, imaginando que subía. Mientras a los ojos del mundo me elevaba mi vida huía (...) y he aquí que todo está consumado (...) que muero (...) qué quiere decir esto, por qué. Imposible que la vida se halle tan desprovista de sentido, que sea tan horrible. Si tan absurda es y tan horrorosa, ¿por qué morir y morir entre sufrimientos? Hay algo aquí que no está claro.
PD. La muerte de Ivan Ilich carece de moralismos, enseñanzas y recetas. ES una lectura profunda y simple, como el hecho de vivir Comme il faut y quedar insatisfecho.
PD2. A todos los que han respondido por LA NOTA DESESPERADA gracias, en especial a Taca y Alicia que ya han comenzado la colecta y la movilización, esperamos contar con más ayuda, gracias por su apoyo.
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